miércoles, 11 de noviembre de 2009

Protocolo de Kioto

El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático es un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases provocadores del calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC) y Hexafluoruro de azufre (SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 al 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. Por ejemplo, si la contaminación de estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 deberá ser al menos del 95%. Es preciso señalar que esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5% como mínimo, sino que este es un porcentaje a nivel global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir.

Este instrumento se encuentra dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), suscrita en 1992 dentro de lo que se conoció como la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro. El protocolo vino a dar fuerza vinculante a lo que en ese entonces no pudo hacer la CMNUCC.



El 11 de diciembre de 1997 los países industrializados se comprometieron, en la ciudad de Kioto, a ejecutar un conjunto de medidas para reducir los gases de efecto invernadero. Los gobiernos signatarios de dichos paises pactaron reducir en al menos un 5% de media las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990. El acuerdo entró en vigor el 16 de febrero de 2005, después de la ratificación por parte de Rusia el 18 de noviembre de 2004.

El objetivo principal es disminuir el cambio climático antropogénico cuya base es el efecto invernadero. Según las cifras de la ONU, se prevé que la temperatura media de la superficie del planeta aumente entre 1,4 y 5,8 °C de aquí a 2100, a pesar que los inviernos son más fríos y violentos. Esto se conoce como Calentamiento global. «Estos cambios repercutirán gravemente en el ecosistema y en nuestras economías», señala la Comisión Europea sobre Kioto.
Una cuestión a tener en cuenta con respecto a los compromisos en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es que la energía nuclear queda excluida de los mecanismos financieros de intercambio de tecnología y emisiones asociados al Protocolo de Kioto, pero es una de las formas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en cada país. Así, el IPCC en su cuarto informe, recomienda la energía nuclear como una de las tecnologías clave para la mitigación del calentamiento global.



La Unión Europea, como agente especialmente activo en la concreción del Protocolo, se comprometió a reducir sus emisiones totales medias durante el periodo 2008-2012 en un 8% respecto de las de 1990. No obstante, a cada país se le otorgó un margen distinto en función de diversas variables económicas y medioambientales según el principio de «reparto de la carga», de manera que dicho reparto se acordó de la siguiente manera Unión Europea: Alemania (-21%), Austria (-13%), Bélgica (-7,5%), Dinamarca (-21%), Italia (-6,5%), Luxemburgo (-28%), Países Bajos (-6%), Reino Unido (-12,5%), Finlandia (-2,6%), Francia (-1,9%), España (+15%), Grecia (+25%), Irlanda (+13%), Portugal (+27%) y Suecia (+4%).
Por su parte, España -que, como vemos, se comprometió a aumentar sus emisiones un máximo del 15% en relación al año base- se ha convertido en el país miembro que menos posibilidades tiene de cumplir lo pactado. En concreto, el incremento de sus emisiones en relación a 1990 durante los últimos años ha sido como sigue: 1996: 7%; 1997: 15%; 1998: 18%; 1999: 28%; 2000: 33%; 2001: 33%; 2002: 39%; 2003: 41%; 2004: 47%; 2005: 52%; 2006: 49%; 2007: 52%; 2008: 42,7%.Esta información puede consultarse en el Inventario Español de Gases de Efecto Invernadero que incluye el envío oficial a la Comisión Europea y al Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Lista Roja

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN(también denominada en algunas ocasiones como el Libro Rojo), creada en 1963, es el inventario más completo del estado de conservación de especies de animales y plantas a nivel mundial. La lista es elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la principal autoridad mundial en este tópico. Muchos gobiernos y organizaciones crean sus propias listas rojas regionales basadas muy usualmente en la elaborada por la UICN, en el que clasifican a las especies de su región que se
encuentran bajo amenaza.

El objetivo es llevar al público la urgencia de los problemas de conservación, así como ayudar a la comunidad internacional a reducir la extinción. Es actualizada anualmente, realizándose un análisis en profundidad de las evaluaciones que contiene cada cuatro o cinco años.

Utiliza un conjunto de criterios para evaluar el riesgo de extinción de miles de especies y subespecies, los que suelen ser aplicables a prácticamente todos los taxones del planeta. La reevaluación y adición de nuevas especies al listado se realiza mediante una revisión por pares de parte de las autoridades que colaboran en la elaboración de la obra, tal como el grupo de expertos que componen la Comisión de Supervivencia de Especies o, en el caso de las aves, la propia Birdlife International.



La Lista Roja de la UICN fue concebida por primera vez en 1963, y durante más de 30 años la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE o SSC por sus siglas en inglés) evaluó el estado de conservación de las especies en una escala global. Tras reconocerse la necesidad de revisar los criterios y categorías utilizados, en 1984 la CSE realizó un simposio en el que se examinaron los problemas y se propusieron algunas opciones de renovación, pero ninguna se terminó concretando.

Entretanto, en 1988 la lista ya incorporaba la evaluación de todas las aves. En 1989 comenzaría una nueva fase de trabajo para su reorganización, debido a un requerimiento presentado por el Comité Directivo de la CSE. De esta manera, en 1991 se anunció oficialmente la versión 1.0 de la lista, que en esencia era el primer paper que planteaba una nueva base para las categorías.

En 1992 se publicó la versión 2.0, que incluía la primera revisión mayor a la edición anterior, incluyendo un criterio numérico apropiado para todos los organismos. La versión 2.0 introdujo además la categoría para las especies no amenazadas. La posterior edición, numerada como la versión 2.1 y editada en 1993, incluía una estructura más explícita y clara de las categorías, mejorando y detallando los criterios de cada una.



En 1994 apareció la versión 2.2, la que realizaba algunos cambios menores a la edición anterior y fusionaba la categoría de "susceptible" dentro de la clasificación de "vulnerable". En diciembre de ese mismo año se adaptaría la versión 2.3 de la Lista Roja, la que incluía un sistema estandarizado de categorías La versión 2.3 de los criterios sería utilizada en la edición de 1996, la que por primera vez incluía el estado de conservación de todos los mamíferos, determinándose que un 25% de ellos se encontraban amenazados. La edición, que listaba a un total de 5.205 especies, también incluía al 11% de las aves estudiadas bajo la misma categoría de amenazadas.

La versión 2.3 de los criterios también fue utilizada en la Lista Roja del año 2000. En 1999 comenzó el desarrollo de la edición actual de las categorías, con el anuncio de la versión 3.0. En esta versión se propusieron algunos cambios a los criterios y las definiciones de algunos términos clave. Finalmente, en 2001 el Consejo de la UICN adoptó la versión 3.1 de las categorías y criterios, que es la utilizada actualmente e incluye importantes modificaciones a la estructura de la lista, como es la supresión de las categorías "dependiente de conservación" y "bajo riesgo", siendo las subcategorías de esta última incorporadas como nuevas clasificaciones.
El 6 de octubre de 2008 fue lanzada oficialmente la edición de ese año en el Congreso Mundial de la UICN realizado en Barcelona.

Entre las principales organizaciones asesoras en el proceso de elaboración de la Lista Roja se encuentran BirdLife International, Conservation International, NatureServe, la Sociedad Zoológica de Londres y la propia Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN.

La lista se actualiza anualmente, usualmente entre abril y mayo de cada año, realizándose una revisión mayor de los análisis de cada especie cada cuatro o cinco años.

Las organizaciones encargadas de todos o cierto grupo de taxones dentro de la lista se denominan Autoridades de la Lista Roja (ALR), también conocidas por su nombre en inglés como RLA.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Energias limpias o alternas

¿Que es? Se denomina a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales.

Una energía alternativa, o más precisamente una fuente de energía alternativa es aquella que puede suplir a las energías o fuentes energéticas actuales, ya sea por su menor efecto contaminante, o fundamentalmente por su posibilidad de renovación.

El consumo de energía es uno de los grandes medidores del progreso y bienestar de una sociedad. El concepto de "crisis energética" aparece cuando las fuentes de energía de las que se abastece la sociedad se agotan. Un modelo económico como el actual, cuyo funcionamiento depende de un continuo crecimiento, exige también una demanda igualmente creciente de energía. Puesto que las fuentes de energía fósil y nuclear son finitas, es inevitable que en un determinado momento la demanda no pueda ser abastecida y todo el sistema colapse, salvo que se descubran y desarrollen otros nuevos métodos para obtener energía: éstas serían las energías alternativas.


Clasificación

Las fuentes renovables de energía pueden dividirse en dos categorías: no contaminantes o limpias y contaminantes. Entre las primeras:


El Sol: energía solar.









El viento: energía eólica.




Los ríos y corrientes de agua dulce: energía hidráulica.




Los mares y océanos: energía mareomotriz.



El calor de la Tierra: energía geotérmica.



Las olas: energía undimotriz.




La llegada de masas de agua dulce a masas de agua salada: energía azul.

Las contaminantes se obtienen a partir de la materia orgánica o biomasa, y se pueden utilizar directamente como combustible (madera u otra materia vegetal sólida), bien convertida en bioetanol o biogás mediante procesos de fermentación orgánica o en biodiésel, mediante reacciones de transesterificación y de los residuos urbanos.

Las energías de fuentes renovables contaminantes tienen el mismo problema que la energía producida por combustibles fósiles: en la combustión emiten dióxido de carbono, gas de efecto invernadero, y a menudo son aún más contaminantes puesto que la combustión no es tan limpia, emitiendo hollines y otras partículas sólidas. Se encuadran dentro de las energías renovables porque mientras puedan cultivarse los vegetales que las producen, no se agotarán. También se consideran más limpias que sus equivalentes fósiles, porque teóricamente el dióxido de carbono emitido en la combustión ha sido previamente absorbido al transformarse en materia orgánica mediante fotosíntesis. En realidad no es equivalente la cantidad absorbida previamente con la emitida en la combustión, porque en los procesos de siembra, recolección, tratamiento y transformación, también se consume energía, con sus correspondientes emisiones.

Energía nuclear

El núcleo atómico de elementos pesados como el uranio, puede ser desintegrado (fisión nuclear) y liberar energía radiante y cinética. Las centrales termonucleares aprovechan esta energía para producir electricidad mediante turbinas de vapor de agua. Se obtiene al romper los átomos de minerales radiactivos en reacciones en cadena que se producen en el interior de un reactor nuclear.

Una consecuencia de la actividad de producción de este tipo de energía, son los residuos nucleares, que pueden tardar miles de años en desaparecer y tardan mucho tiempo en perder la radiactividad